Sobrevivientes de homicidio
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Ayuda para los niños que han sido víctimas de homicidio o han sufrido trauma
Los niños sienten una variedad de emociones fuertes después de una muerte violenta. Pueden sentir miedo porque el mundo que en algún momento se sentía como un lugar seguro, súbitamente es peligroso. Pueden sentir tristeza porque en verdad echan de menos a la persona que ya no está. Pueden estar preocupados por los otros seres queridos, temiendo que alguna cosa mala vaya a sucederles. Incluso pueden sentir que seguramente hubo algo que pudieran haber hecho para prevenir esa muerte. Pueden sentir alivio por no haber estado presentes al momento en que ocurrió la muerte. Incluso pueden sentir vacío o no poder identificar que es lo que sienten exactamente.
"Todos los días después del colegio, Jenny se sienta en los escalones fuera de casa y espera a que su mama regrese del trabajo… me rompe el corazón verle tan triste...” |
| -Clara, la abuela de Jenny. La mama de Jenny regresaba del trabajo cuando murió atropellada por un conductor en estado de ebriedad. |
Es difícil saber como ayudar cuando uno es el padre, madre, maestro, amigo de la familia o alguna otra persona involucrada en la vida de un menor que ha sufrido trauma. Las circunstancias de cada muerte y cada niño son distintas y únicas.
““Cuando mi tío Bobby le disparó a mi mama, me recordé del numero 911 para emergencias. Llamé a la policía pero llegaron demasiado tarde. Los noticieros pusieron al aire la llamada al 911. Todos los niños de mi colegio supieron que había pasado pero nadie habla conmigo acerca de mi mama. A veces me pregunto si es que hubo algo más que debí haber hecho. En verdad echo de menos a mi madre.” ” |
| -Britney, 9 años de edad |
A continuación enlistamos sugerencias para ayudar a las personas que apoyan a algún menor que ha perdido un ser querido como victima de un homicidio a muerte violenta. Para información más a fondo sobre trauma infantil, lea Child Trauma Academy. Para más detalles sobre como ayudar a niños apesadumbrados, lea The Dougy Center.
¿Como puedo ayudar? 
1. Sea sincero y claro.
Proporcione a los niños la verdad respecto a la muerte en cuestión. Aunque no hay necesidad de narrar todo con gran detalle, proporcione los detalles más importantes. Estos detalles pueden ser horribles y usted puede sentir la necesidad de proteger al menor. Si no proporciona los detalles más importantes, la imaginación del menor se encargará de llenar los espacios vacíos con detalles imaginados. A menudo los detalles imaginados están distorsionados, no son acertados y son, en verdad, más horribles que la verdad.
El proceso de sanación podría interrumpirse si es que no da los hechos e incluso su credibilidad con el menor podría verse disminuida. Recuerde que con el Internet, los detalles específicos del delito podrían estar disponibles en línea. Es mucho mejor para un niño que los detalles de los hechos sean proporcionados por una persona querida que por otro niño en el parque.
2. No evite el tema si el niño pregunta.
Como es el caso en otras situaciones traumáticas, los adultos en la vida del menor deben estar disponibles cuando el niño quiera hablar con ellos, pero deberán evitar presionar al niño a hablar cuando no quiere hacerlo. Esto puede significar que deberá de contestar preguntas tales como “¿Duele cuando alguien muere quemado?” O podría significar que deberá contestar preguntas pequeñas como, “Mi mami iba a detenerse en el supermercado cuando venía de camino a casa antes de que la atropellara el auto. ¿No es cierto que mama siempre me compraba golosinas en el supermercado?” Conteste las preguntas si el niño las hace. Puede ser que todo lo que el niño desea es asegurarse que su madre le amaba y la respuesta es: Sí. Tu mami siempre te compraba cosas deliciosas en el supermercado. Tu mami te amaba muchísimo. Será muy reconfortante.
No se sorprenda si el niño regresa a jugar inmediatamente o parece estar desinteresado mientras usted contesta sus preguntas. Puede ser que el niño tenga toda la información que puede procesar en ese momento. El niño regresará al tema cuando él o ella esté listo para hacerlo.
Los niños perciben cuando el tema que desean tratar es difícil para los adultos. A menudo, los niños tratan de complacer a los adultos, ya sea evitando temas demasiado emotivos o dando seguimiento a aquellos temas que los adultos disfrutan. Esté consciente de su propio sentido de incomodidad y esté dispuesto a hablar con el niño al respecto, pero no dependa del menor para apoyo. Puede ser reconfortante para los niños saber que no están solos mientras lidian con su pesar y demás sentimientos. Para los menores puede ser abrumador sentir que tienen que ser las personas que constantemente confortan y alienta a los adultos.
3. Esté dispuesto a repetir los detalles una y otra vez.
Los niños tienden a preguntar lo mismo una y otra vez. Conteste con la verdad, sinceramente y con claridad, una y otra vez. El niño no está probándolo, ni está solamente hostigando. El niño le escuchó perfectamente la primera vez, pero necesita escucharle una segunda, tercera y a menudo, muchas veces más. El niño está tratando de procesar la información de un evento traumático y si usted contesta clara, calmada y honestamente le ayudará al menor a lidiar mejor con el trauma.
4. Esté disponible y sea abierto, honesto, reconfortante y predecible.
Haga lo mejor que pueda para estar disponible, dar amor y apoyo, y ser predecible. La pérdida de un padre, hermano o algún otro ser querido puede ser increíblemente traumática. Puede ser que en cada etapa de su desarrollo, el niño continúe padeciendo el evento de nueva cuenta y se cuestione otra vez las causas.
De alguna forma, el niño se enfrenta a un largo camino de interpretación y re interpretación del trauma mientras pasan por cada etapa en su desarrollo. A la edad de cinco años, el menor puede aceptar que los trabajadores del sistema de emergencia no “llegaron a su casa tan rápido como era necesario para salvar a su ser querido”. A los doce años el niño deseará saber cuantos minutos le tomó a la ambulancia llegar ahí. El niño no está interrogándole al hacerle preguntas nuevas acerca de cuanto tiempo les tomó llegar, sino que a los 12 años, el niño tiene un entendimiento más desarrollado y puede utilizarlo para hacer nuevas preguntas sobre lo sucedido. Estar disponible y al alcance de ese menor puede hacer su camino más fácil.
5. Aproveche los recursos disponibles dentro de su familia y su comunidad.
Existe un gran grupo de profesionales dentro de su comunidad que puede servir de apoyo al menor, o incluso a los adultos en la vida del mismo. Aprovéchelos.
El especialista en trauma de Kids Matter está disponible para ayudarle. Tenemos materiales disponibles para apoyar a los niños apesadumbrados, escritos especialmente para niños. Además, existen muchos centros de terapia y terapeutas disponibles.
Recursos:
Kids Matter Inc. 2010
URL: KidsMatterInc.org
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